La mayoría de las personas siempre están necesitadas de efectivo para solventar sus problemas personales, familiares o de trabajo, por lo que suelen solicitar préstamos en efectivo, ya sea en alguna institución bancaria, casa de empeño, caja de ahorro o en donde menos quiere llegar la gente, con los agiotistas o prestamistas.

Lo que no alcanzan a dimensionar las personas, son los compromisos que se obtienen al solicitar este tipo de préstamos.

Se debe de entender la responsabilidad que se genera, que va desde la firma de algún contrato, algún pagaré o letra, como comúnmente les conoce la gente, en los cuales se detalla el monto pactado, los intereses que se cobrarán y el tiempo en que deberá de ser liquidada esa deuda y lo que más se piensa la gente, es el solicitar algún aval.

Pero… ¿qué tan conveniente es solicitar algún préstamo en efectivo en las instituciones antes mencionadas? Se debe de considerar, siempre, la capacidad de pago que tienen las personas, las cuales no las analizan correctamente. Muchas personas se enfocan en “pedir prestado” para solucionar el problema que se presenta y siempre dicen… después veré como lo voy pagando. En algunos casos, realizan sacrificios para poder cumplir los pagos que les indican y continuar con su buen nivel crediticio, en otras ocasiones, no realizan ningún pago lo cual los lleva a entrar al buro de crédito y eso les cierra las puertas en las instituciones para solicitar algún otro préstamo. Pero… si los préstamos en efectivo, son con alguien conocido, hasta la amistad se puede perder, salvo que si cumpla con esa obligación.

¿Por qué siempre existe esa necesidad de estar solicitando préstamos en efectivo? La mayoría de la gente y en este caso, hablando de los mexicanos, un porcentaje alto no cuenta con un ahorro para imprevistos, la mayoría está viviendo al día y es a consecuencia de ello que siempre estén buscando alguna otra opción para conseguir dinero y estar saliendo de sus problema.

Si se creara esa conciencia de estar designando una cantidad fija a la quincena o a la semana para ahorrar, las finanzas serían sanas y eso traería un beneficio para las personas que solicitaran este tipo de préstamos, ya que el mercado buscaría tener mejores beneficios en plazos y cobro de interés, los agiotistas o prestamistas serian menores.

Tomando de referencia la experiencia de una persona cercana, sobre los préstamos en efectivo, me comentaba que son tramites bastantes largos y que quitan mucho tiempo, al estar recorriendo diferentes instituciones para poder tomar una buena opción, no pagar tanto de interés y los plazos para los pagos y, sobre todo, los requisitos que requieren, ese es el punto en donde la mayoría de las personas tardan en conseguir toda la información, llenar formatos, buscar estados de cuenta bancarios o comprobantes de ingresos y en algunas ocasiones, el hecho de buscar algún aval lo cual en esta época, resulta muy difícil, ya que el valor de la firma de un tercero en un documento, es difícil, por que nadie quiere contraer deudas de un tercero, que al final, a veces, es el que termina pagando la deuda. Después de entregar esa documentación es esperar el tiempo de respuesta y las visitas a los domicilios o llamadas de referencias, para poder comprobar todos los datos y que ellos puedan tomar la decisión de autorizar o no ese préstamo.

Y es ahí donde inicia, para algunos, el calvario: obtienen alguno de estos préstamos en efectivo y, aunque es la intención pagar todas las deudas que tienen, nunca falta que ese dinero sea gastado en alguna otra cosa, lo cual no se había contemplado y, entonces, se vuelve a estar en problemas económicos, pues se adquiere otro compromiso. Después, inicia la programación de los pagos ya sean semanales, quincenales o mensuales, así como el largo plazo para poder liquidarlos. En algunas ocasiones, solo se abona un porcentaje pequeño a capital y lo demás es señalado como interés, algunas instituciones realizan descuentos por pagos puntuales o por pagar un poco más sobre la cantidad señalada.

Todo esto lleva a pensar si se está dispuesto a solicitar ese préstamo, pues todo pareciera tan fácil: respuesta en corto tiempo, mínimos requisitos, sin aval, sin garantías prendarias… Frases publicitarias que son el gancho para poder incautar clientes que cuando ya se tienen en las bases de datos, las empresas buscan la manera de poder generarles ese préstamo y que sean sus clientes por bastante tiempo.

Así que con todo esto nos viene nuevamente al pregunta… ¿Vale la pena solicitar algún préstamo en efectivo? ¿Qué tanto hemos analizado lo que esto conlleva? ¿Se está dispuesto a comprometerse a esos pagos, tasas de interés y trámites?, se está dispuesto hasta a perder una amistad… Claro está que si no se cumple, hasta esas consecuencias puede uno llegar.

Hay que prevenir eso, siempre nos lo indican, tener unas finanzas sanas, nadie está exento a tener una necesidad económica, pero si se toma la encomienda de estar ahorrando un porcentaje del sueldo, indicando siempre una constancia se tendrá ese “ahorradito”. Pero muy bien, dicen que los bienes son para remediar los males, así que ahí está la otra opción para poder salir de ese apuro. Muchas veces no se toma en cuenta todo lo que se puede tener en casa y llevarlo a una casa de empeño o a un bazar o, simplemente, a vender. Así que hay que observar que se tiene, mantenerlo en buen estado y estar consciente de que ahí puede estar parte de la solución a nuestros problemas de efectivo.